martes, 2 de octubre de 2012

Los dineros para dar la vuelta al mundo


Los que nacimos en el comienzo del mundo tenemos una brújula distinta a los mesetarios. Para nosotros lo que esta al otro lado del mar Océano  es territorio a conquistar, ver. A la espalda, detrás de la montaña, en esos campos de mala hierba, nada atrayente hay.
Hace siglos que partimos. Sin romanticismos. Que salir a pescar xurelos si, pero para ir al Gran Sol hay que tener muchos huevos y muchísima mas hambre.
Llevamos, pues, la vida viajando. Eso nos ha enseñado que aunque todos llevemos la boina en el bolsillo, el mundo hoy se divide entre los que se han atrevido a cruzar a "Ponte das Pías" y abandonar la miseria; y los que siguen esperando al héroe redentor que los libre de los males, señor. Aunque el caudillo que una vez y otra llega no haga más que expoliarlos.
A fuerza de partir sin nada, sabemos que para recorrer el mundo no hay que tener pasta.
Es máxima de los viajeros: cuanto mas tienes más cerca te encuentras. Viajar de ligero, con muchas ganas y poco equipaje es la forma de llegar lejos. Como el mejor sistema para aprender idiomas. Cuantos menos te entiendan mas te apuraras en deletrear lo que ellos hablan. Es evidencia de supervivencia.

Ya sé que están muy ocupados manifestándose, pero para llevar menos golpes deberían viajar mas

 
Bien, le acepto el insulto. El suyo. Es primario. Como usted. Le explico. Si quiere…
Yo pertenezco al grupo ese de cabrones que todos los meses cobra su salario de currante privilegiado. No estoy en el paro. Posiblemente no lo estaré jamás. Me ocupe hace siglos de aprender lo que pocos pueden hacer y hoy nos reclaman por lugares. Trabajar, lo trabajamos. Lo de tener que emigrar y estas cosas, son pequeñeces comparado con lo suyo. El hambre. El no tener para pipas ni cubatas…

No, no voy a mentarle que a ellos, esos, los inútiles, hace dos días que los votaban, no usted, si no ellos, con placer. No, déjalo; que se emocionaban y presumían de palacio de congresos, aeropuertos, autopistas a la nada, etc, engañados ellos; aunque mire usted que bien vivíamos. Éramos más que nadie.

No, tampoco voy a mentarles que acaban de escoger por mayoría absoluta y abultada al chorizo aquel que mientras la costa de mi infancia sucumbía bajo el petróleo repetía aquello de que solo eran hilillos de plastilina. La memoria es frágil. La suya de cristal fino.

Quería contarles que mientras correteaba por Paris me di de bruces con una manifestación de franchutes enfurecidos. Dos en realidad. Unos a pie y otros, mas cabreados, en sus motos. Me llamo la atención una diferencia fundamental con los perroflautas de Madrid. Los franceses tenían un claro destinatario en sus pancartas. Nombraban con nombre y apellidos al hijo de mala madre que los sodomizaba.

No, los mesetarios de la nada, cabreados ellos, gritan que se vayan todos. Que son iguales. Los que meten la mano a la caja mientras que con pasión eran votados y revotados, y los otros, los que protestaban. Todos iguales. Los que aplaudidos por el poder económico mediático beben en aviones públicos botellas de Vega Sicilia a costa del prójimo, y los que se comen bocadillo de tortilla. Iguales las putas de cinco sueldos que las madres coraje. Iguales los vendedores de contratos no firmados, que los que se matan por los explotados. Iguales los que reclaman generales de la incivil y medallean a mayadores profesionales, que los que dejaron los sueldos en empresas de elite para defender los intereses del país.

No, si yo también conozco a revolucionarios que lo primero que hicieron fue subirse el sueldo de concejal, financiar las procesiones de casulla de la Semana Santa, vender la sonrisa de falsa proletaria…

Pero no se trata de eso. La cosa va de que si usted no sabe quien es su enemigo, y en el reduccionismo mentecato grita todos, mañana tendrá un Hitler que le atizara mas y mas fuerte. Ya que manifestarse contra los intereses de la patria…no.
No sea imbécil. Viaje y aprenda. A pensar. A saber quien es su enemigo. Quien lo enculea, quien le roba. Quien lo maltrata. Todos no son. Son algunos; ya que robar, todos, es un imposible. Compréndalo, usted, a demás de aire, no tenia tanto. Boa viaxe.

domingo, 30 de septiembre de 2012

La evolucíon de la especie segun los buceadores parisinos

Paris: De Flore a Le Deux Magots



Fueron lugares míticos después de haber sido usados a conciencia por los actores del 68. Cada uno tenia sus partidarios. Algunos, los navegantes entre dos aguas, practicaban el culto a los dos. Yo que quedo con LeDeux Magots. Absolutamente indefendible, conste. Poco se distingue del Flore. Pero los gustos son así.
No piense usted que porque ya no va ni el anima de Sartre y su haren, allí solo hay turistas. Turistas haberlos los hay. En cualquier formato que a usted se le antoje. Pero siguen yendo, en peregrinación, pensantes de ambos sexos.
Los preciosos son de atraco. No proteste que siempre será menor que lo que el gobierno al que usted, en un estado de ofuscación, ya, ha votado, cada día le roba. Los camareros mal educados y mal avenidos. Pero el espectáculo, por el precio de un café imbebible, no tiene precio.
Si tiene suerte y le acompaña el tiempo, apalánquese en la terraza y disfrute del paseo de las princesas, las ninfas, los dandis, los arrastrados, los enamorados, los mochileros, el texano confundido, la barby rusa, la masa japonesa, la misma masa en versión china, las escolares manga japonesas – no confundir con la masa-, las señoras italianas, la cofradía de gordas enfloradas del sur, el poeta perdido -siempre solo-, los abogados de la esquina, el intelectual que escribe en Moleskine, los modernos propagandistas de Apple, el revolucionario confundido…vamos, que no hay aburrimiento posible. Si no va no sabra usted jamas lo que es Paris. ¡Esta avisado!

Paris: ¡Todavía hay esperanza lectores!

 
Hace un par de años les conté en este blog como la librería psicoanalítica mas importante de Europa había sido devorada por el consumismo en forma de Dior. Con regocijo y escarnio. Usted comprenderá que después de treinta años en este negocio, viendo día tras día que solo hablando de tus frustraciones no se transforma el mundo, a mí el discurso de estos tipos – y mas tipas- no me emociona. Lo sentí por la librería. Centro de encuentro.

Esta semana, pasando de refilón delante de Les Deux Magots, vi que habían cambiado de oficio. ¡No podía ser! ¡Aquello era el nombre de la librería mitica de St-Germain! A paso rápido nos acercamos a la puerta y, si señores y señoras, allí, en el centro del Paris pensante, frente a la iglesia de St- Germain des Pres, entre turistas y locales, llena de publico y de libros, estaba la hermosa librería de La Hune.

Todavía hay esperanzas de que no nos devore la televisión. Se lo cuento viendo el tamaño de la sección infantil. Se lo cuento viendo que cuando un poco mas abajo, en la calle de la Bucherie, intentando entrar en Shakespeare & Company, la mítica librería de la Señora Beach, que vende todo lo impensable en lengua inglesa, era imposible abarrotada como estaba de publico comprante.

No se pierda el espectáculo si llega a estos pagos. Es la confirmación de que frente a la inutilidad manifiesta de público y padres de la patria todavía pululan por el mundo simios pensantes

sábado, 29 de septiembre de 2012

Paris: territorio de princesas

 
Ahí la tienen. Sentada. Pontifical. En la terraza del hotel El pabellón de la Reina. Como una reina. En la place de los Vosgues. Hotelito a 439 euros la noche. Con cama de seda con dosel, y demás apariencias.
Pero no les vendo el hotel. Que a mi tampoco me da para dormir allí. A ella si se la vendo. Como se vende ella. Atada a su iphone ultimo modelo. Escondida detrás de las gafas de Hermes. Combinada sin estridencias. Con ese toque chic que no se nota y todos ven. Nadie negara que es rica. Todos saben que lo lleva en la sangre. De nacimiento. Puede que no fuera a colegio de lujo. Seguro que fue educada por las monjas. Esas que enseñan entre los preceptos dominicales el de mentir a mansalva para mantener la homeóstasis del poder. El de ella.
Princesas como estas no se ven en cualquier lado. Por mucho que usted insista no hay ninguna en el villorrio de la meseta. Alguna se pasea por las tapas caras de la Diagonal mientras se viste en Burberrys y menea el bolso de Dior. Los machos las adoran aunque les queden a distancia. No se engañe. Son de plástico. Como su revolución.

Paris: Village St-Paul


Escondido entre las casas se encuentran los patios de San Paul, en la calle del mismo nombre. A un paso del Marais. Pegado a la Casa Europea de la Fotografía. Ahora que somos modernos, le llamamos village. Suena imponente. Allí alguna vez hubo un convento.

 
Hoy presume de tener 60 comercios. Más bien pequeños tugurios donde venden lo que pueden. Ya sabe: abalorios de oriente vendidos como artesanía popular. Juguetes realizados por niños hambrientos que tanto gustan a las hembras nuestras que se pirran por lo étnico. No se me ponga usted moralista, que sin trabajo los hubiera llevado el hambre. Algún anticuario. Dos galeristas especializados en fotografía. (Una de ellas cuelga estos días las últimas fotos de Marilyn). Y muchos bares. Deliciosos bajo el sol asesino. Igual de deliciosos bajo el toldo con estufa que todo lo reconforta en el comienzo del invierno. Excelentes para tomarse una ensalada o releer los escritos jóvenes de Don Carlos.

 
El público que lo visita pertenece a los ilustrados de Europa que se escapan de las masas del Louvre y las fotos del Sena. Allí no encontrara aglomeraciones, gitanos que buscan su cartera, ni rusos enloquecidos. Todo lo mas los enamorados hambrientos del sur y algún yanqui que se comporta. El resto es, producto nacional.