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sábado, 30 de enero de 2016

Le Treport: vivir del pasado




Les conté que estando por las tierras de La Mancha hay que llegarse a Le Treport. Argumentación, variada. Desde darse al festín de devorar lo que da el mar, con el acento en unas fabulosas vieiras, bañarse si el tiempo y el mar lo permite, extasiarse con la luz única que éxcito a los impresionistas, contemplar al pueblo paseante, asombrarse de la existencia de los nuevos ricos nómadas, pescar, volver a pescar, leer a Proust, etc.

No se inquiete. Alli todo es posible. La France no se inmuta. Jamás lo han hecho. Ahora tampoco. Por mucho que se lo cuente la televisión. Eso es en otros sitios.

En Le Treport, no se engañen, no han perdido el ritmo de la modernidad. Todo lo contrario. A pesar de sus piedras y sus  viejos edificios es un pueblo moderno. Que vende el pasado empaquetado sin que usted perciba el celofán. Ese es el truco.

Cuando se trata de adecentar los muros de los edificios del centro no se nos tiran a lo moderno, lo lógico y sensato. Pintan las paredes ofreciendo la imagen bucólica del siglo XIX. Cuando con el advenimiento del tren los parisinos descubrieron que podían ir en un día, de ida y vuelta, ir a mirar el mar. Alli empezó el turismo.


Esa es la esencia de los conservadores. Venderle al pueblo de que siguen manteniendo la tradición, lo que no es cierto, como garantía de seguridad. El mundo lo cree. Pero hoy alli, los que se dejan la pasta, usted y yo, si vamos de visita es una vez mas buscando el mito falso de que cualquier tiempo pasado fue mejor. La infamia del conservador.

lunes, 25 de enero de 2016

La Alhambra





Dicen que es el monumento mas visitado de Iberia. Sera. Estuve, en navidades. Estaba rebosante. A pesar de ser las 8.30 de la mañana. No, no de los habituales. Japoneses, indonesios, indios, algún yanqui, la intelectualidad europea.

Lo de rebosante no era aprieto. Las visitas reguladas funcionan. Al menos cuando yo por alli anduve no había grupos de imbéciles pegados a un guía narcisista. Si usted se lo toma en calma el pueblo después de la foto de rigor y los cinco selfies se marcha de corrido y es posible admirar el edificio sin golpes. Desconozco si esto también es en los meses de verano en los que me imagino que esta a reventar.

Aunque la Alhambra se vende como un conjunto, que funcionalmente fue, su visita debe realizarse en por partes. No se preocupen. La necesaria compra de entrada lo organiza. La visita de la parte mas valiosa y preciada, los palacios nazaríes deben realizarse con entrada programada. Ese es el centro y recomiendo empiezo del día y de su visita.

Este conjuntos de distintos edificios es un sumun de la belleza y arquitectura árabe. A pesar de haber sido abundantemente modificados por la barbarie intelectual del poder de turno, se han conservado relativamente bien. Hay algún adorno cristiano que incluso lo enriquecen y el resto sucumbe a la grandiosidad nazarita. Debe verlo.

La Alcazaba es curiosidad. Descanso después de tantas emociones en el Mexuar, el cuarto Dorado, el palacio de Comores, el salón de Embajadores, el patio de los Leones… que quiere que le cuente. Frente a su puerta, en la plaza de los aljibes un kiosco ofrece café de verdad a precio obrero.

Después es seguir a la masa y relajado, puede visitar el resto. Acabando en el Generafile. Le recomiendo volver a Granada a pie. Además de sano le dará tiempo para ir reponiendo emociones. Por el hermoso camino se encontrara las mejores tiendas de regalos, guitarra para guiris incluida, de los mejores artesanos de la ciudad. Al menos de esos que todavía hacen algo con sus manos. Cuide la cartera. Para los otros. Los insoportables “dame algo” que al final del recorrido molestan al paisanaje. De llegada al plano. En la inmensa plaza, puede tumbarse en una de las terrazas. Yo no se lo recomiendo. Tomando a mano derecha, por la ribera del rio se encontrará con unas de los mejores tascas y restaurantes de Granada. Pero eso es su y mi gusto.





Los azulejos de la Alhambra




Yo de azulejos no se nada. Ni de donde vienen, quien los invento, donde se usan. Adivino que algo tendrá un toque arábico. Con vena hispano sureña. Se exporto de alguna forma a Portugal que lo convirtió en arte superior. Los holandeses no se quedaron atrás e hicieron autenticas maravillas desde el siglo xvii y lo siguen intentando.

Los he visto de todos uso y colores. Los he colocado en paredes de baño, cocina y hasta mesas. Toda una afición. No crean. Y si insisten le diré que hoy los hermosuras vienen de Valencia o Italia. Lo que hay

Si a usted esto del azulejo le va, se dará el gusto en algunas salas de la Alhambra. No se confunda. Todo lo que alli se ve no es morisco. Ese es uno de los errores del turista, pensar que lo que se tienen delante de los ojos es lo que se anuncia. No es cierto.

La Alhambra como conjunto será de origen árabe, pero fue muy cambiada, estropeada hasta si usted quiere, por la dinastías cristianas que la conquistaron. No les  hablo del bodrio ese del Palacio de Carlos V que rompiendo con todas las normas de buen gusto y medidas acorralo los espacios granadinos. Dentro de los palacios cambiaron hermosas salas de recepciones por capillas o lo que fuera menester llevándose por delante lo que hubiera. No lo insista: un azulejo con cruces no es musulmán. Se lo explican en los libros. Por cierto, ¿de que se trataba? De que fuera hermoso.




sábado, 28 de marzo de 2015

Las calles de Madrid





La Castellana, mentirosa de costumbre y puta de boquilla, se empeño en mostrarme el territorio donde hace la calle. De arriba a mas arriba. Cuesta va y cuesta viene. Siempre trepando. Que si la cabra tira al monte, la vida es trepadura.

Lo recorrimos todo. De día, tarde y mas tarde. Poco había que ver entre el calor bochornoso y la polución asesina. El pueblo se retira en la obscuridad de los cuchitriles para respirar el vaho de los cubalibres de garrafón que es anule lo que jamás tuvieron: cerebro.
Fuera algún empacado intenta cumplir el ultimo target de la empresa. Las eternas madres manifiestan alegría fingida repartiendo biberones. Los lumpen que pasean los Adidas en los territorios esquilmados de caza. Los escolares, división ovillo o mica versión galaica, pierden la juventud sin enterarse. Los anuncios maltratan el paisaje.

Eso es la calle. El anuncio eterno. Madrid presume con razón de anuncios. Unos anuncian el producto del capital. Otros se anuncian ellos mismos. Hasta las mas recatadas se venden en el gran mercado de la calle. Me lo explico una rubia desconocida en una terraza de achicoria. “ Nos vestimos para las otras; ellos mira siempre. Imposible objetar semejante manifiesto contundente.. Es la vida de la puta calle. Con anuncios.





domingo, 15 de marzo de 2015

Museo de Arte Moderno de Madrid



 El plan era otro. Volver al Prado. El museo  imperial de Madrid. Lo de “de”  sin  pitorreo. Allí están recogidas todas las esencias del imperio hispano.  En lo heroico y en lo miserable.


Una joya. Posee una de las mejores colecciones del mundo. Del tiempo aquel en que los poderosos se retrataban al oleo. Dicen los cínicos que  la verdad es otra. Hispania siempre tuvo mucho pintores ya que para escribir un buen libro hay que tener cultura. Es un insulto miserable; como propaganda mortal.

No llegue. O si llegue, pero me di la media vuelta vista la turba que también pretendía entrar. Ya puestos, pasando de refilón delante  el museo del alemán y su concubina – se lo contare otro día- , baje hacia el museo peor tratado de Iberia: el reina Sofía. Museo de arte moderno. ¿Que contiene? Un continente rojo de poder. Bien construido. Buscando la copulación con un viejo palacio imposible, donde las inmensas salas repletas de arte confunden y marean al visitante. Es lo que lo mata. Necesita que un experto les explique como redistribuir las joyas que contiene en su espacio.

Mientras que busca la colección y las exposiciones temporales le recomiendo que se recree en el edificio. Cuando el cuerpo ya no le de para mas busque, fuera, la excelente librería que tiene. De lo mejor del imperio.

Fui a ver el Guernica. Ese trapo que según algunos le han robado a los vascos. ¡Mentira! Fue pagado piadosamente hasta el ultimo real por la republica española. Don Pablo amaba el dinero y las mujeres por igual. Luego venia, de lejos, la ideología. Sigue igual de bochornosos como siempre. En términos pictóricos. Como arte propaganda es un monumento de lo que se puede hacer con una brocha y un cubo de pintura blanca y otro negra.  La apropiación de la nausea como motor revolucionario

¿Qué mas vi? ¡Venga ya!, no sea vago/a y póngase en camino