sábado, 14 de enero de 2017

De vuelta a Barcelona




De vez en cuando hay que volver a los lugares amables. Barcelona es un lugar amable. Donde uno puede pasar media existencia sin aburrirse. Una gran ciudad de dimensiones pueblerinas. Donde la burguesía marca el ritmo sin aspavientos y el pueblo patea la calle sin tomarla.


El peligro, dicen, se han vuelto los turistas. Convertidos en jauría que todo devoran. No sé qué decirles. Este fin de año, cuando anduve por alli, los guiris eran legión. De todo lugar, de toda condición. No siempre agradables. Hay pueblos que no saben beber.

Sin generalizar. Es una constatación evidente. Cuando nunca has visto una vaca no sabes de donde viene la leche. Claro que la pregunta del millón es otra. ¿Si Barcelona es una ciudad cara como se las arregla el pueblo para viajar? La respuesta se llama pensiones ilegales, alquileres no declarados, etc. Entonces recuerdas: ¿Barcelona? ¿Pero eso no empezó como un puerto fenicio?




domingo, 8 de enero de 2017

El Dublin marinero


Siguiendo la moda europea de invertir el dinero de los impuestos de todos en dudosas instalaciones, los dublineses también tienen un nuevo puerto.  En los dias soleados el público lo recorre como la calle real de mi pueblo. De arriba abajo. Dejándose ver; intentando que lo miren. Hay quien hasta la muerte sigue en la adolescencia.

Hay otros destinos más brillantes y menos conocidos en la periferia de Dublín. Si usted se sube al tren de cercanías que recorre la costa llegara a los viejos muelles hoy convertidos en marinas para pobres. Alli hay mucho que ver. Más, que oír. Encontrará la mejor música en directo en los pubs de los muelles. A partir de las 6 de la tarde comienza el día.


La biblioteca del Trinity College



Es la universidad de bandera de Irlanda. Alguna vez fue buena. Hoy es como todas. Guste o no. Sigue atrayendo a extranjeros. Nunca supe por qué. Su aire inglés es asfixiante. Se tarda mucho en curarse del colonialismo.

La joya es su vieja biblioteca. Contiene todo lo que usted, de tener tiempo, debería leer. Un imposible. Una belleza.

No piense que esos libros viejos que le dejan ver es todo. La biblioteca nueva contiene cientos de libros de reciente publicación.

Claro que la joya es el famoso libro de Kells. Solo por sus dibujos debería usted contemplarlo.



lunes, 26 de diciembre de 2016

Puertas y colores


Dice la tradición oral que en aquellos lugares donde escasea la luz, pintan las casa de colores. Como alli donde el sol mata se opta por el blanco protector. Irlanda pertenece al arcoíris luminoso. El pueblo pinta muros. Los ricos, comedidos, las puertas. Es también un signo de identidad además de una boya de localización.

Sí, pero no. Los reformados norte europeos, donde tampoco hay sol, jamás pondrían color a una puerta, menos a un muro. ¿Tiene usted una explicación?

domingo, 25 de diciembre de 2016

Dublin en moderno


El mito la convirtió en una aldea de escritores, oficinistas, esbirros anglófilos, traidores, campesinos irredentos, obreros extenuados, mujeres abrefacil, patriotas
fracasados, católicos de boquilla…


Se dedicaron una temporada a ser la envidia de Europa creciendo por encima de cualquier sueño. La receta era fácil: jóvenes letrados trabajando en tecnología de alto rendimiento, salarios bajos, competición atroz. Se forraron los Google, Apple, y demás mangantes.

Dublín se ha convertido en una de las aldeas más caras de Europa. Uno de eso lugares a los que usando el sentido común no iría. Sus iglesias son mediocres, sus museos estan vacíos. Los bares están
hechos para turistas americanos en busca de su identidad. 

Se balancean entre una colonia yanqui y la opresión inglesa de siempre… Que no digan que no los he avisado: recorra Irlanda pero olvídese de Dublín

Como Joyce decía: esa cerda que devora a sus hijas