domingo, 7 de junio de 2015

Imposibilitados de navegar por Loch Scaig comimos tarta en Elgol mientras anuncian la descomposición prematura de las mareas


   

El titulo es bochornoso. Como el día. Llovía a océanos encabronados. Los quinientos rugientes del Pacifico en versión atlántica. Pero allí estábamos. De mañancedo en el muelle de Elgol. Dispuestos a subirnos cualquier cosa flotante que nos llevara a navegar por Scaig. Nada. Ni un alma caritativa se acerco a decirnos no. Cualquiera sabia que no. Que hoy no tocaba. ¿Toca allí alguna vez?

Loch Scaig es una bahía de la isla de Skye. La mas hermosa. Con absoluta. No hay en todas las Hebridas un paisaje marino que muestre mayor belleza. Dramática con mal tiempo, soberbia y reluciente cuando sale el sol. Allí no hay pactos ni compromisos. Gana por goleada. Sin jugar a la indefinición. La votan militantemente todos a pesar de la crudeza del mensaje: la naturaleza en su estado primitivo. 

El espigón de Elgol es un proyecto. En perpetuo fracaso. Jamás llegara ni a muelle, ni cala, ni puerto, ni refugio. El mar lo impide por muchos intentos que hagan. En Elgol no hay nada mas que dos bares, tres ovejeros, dos mareantes y alguno mas de la clasificación indefinida de moinantes. De Elgol salen los botes que navegan por Loch Scaig. Cuando salen. Que son pocas veces. Normalmente refugiados en Loch Slapin, por Kilmarie, donde algún menhir distrae el paisaje de los temibles Cuillins. 

En Elgol te dan café y torta recién hecha. En la casa de un moderno hipster viejo hippy que se empeña en no morirse mientras  murmura que ha sobrevivido al peor invierno de su vida mostrando como las ventanas siguen selladas con cinta aislante para evitar que el agua asesina que todo penetra le corroa el granito de los muros de su casa café. 

Por lo demás compruebas que el esfuerzo por sobrevivir los mata a pelearse entre ellos para mal ganar dos libras trasportando a dos turistas ocasionales. En Elgol no hay esfuerzo colectivo. Todos los barqueros se anuncian bajo el insulto de mejor que el otro. Todavía no han descubierto, parece ser, las ventajas de ser distinto. ¿Les suena?
  



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