jueves, 8 de octubre de 2009

Camping con Pulpo


Usted no me lo creerá, pero es cierto. El mejor pulpo a la plancha que he comido en mi vida me lo dieron en la brasseria del Camping de Compostela. Vamos, que ahora ya no tiene disculpa para no practicar el acto masoquista de dormir en una tienda.
No se intranquilice. La Brasseria está abierta al público. El camping también. Queda a distancia prudencial del centro. Un autobús te lleva y trae más rápido que tus pies. El camping tiene sombra abundante, está limpio, los visitantes se contienen… pero el pulpo, que polbo meu rei!

miércoles, 7 de octubre de 2009

Comer en Compostela


¿Restaurantes?, a cientos. ¿Mejores?, muchos. ¿Baratos?, alguno. Vaya a "A Tulla". Siéntese en la terraza del callejón mas estrecho de Compostela, entre la Rua Nova y la Rua do Vilar. Pida un polbo -pulpo- con patacas, croquetas de grelo, requeixon con mel, Ribeiro da casa...disfrute. Le cobraran poco. Le sabrá a mucho.
Y fíjese bien que no aterriza en las sillas de la competencia que, en los pocos centímetros que comparten, opera sin límites claros. Aunque el otro se anuncia como recomendado por la guía del trotamundos, o por eso, no le llega ni a la altura de los pinreles

martes, 6 de octubre de 2009

Volver a Compostela


Volví corriendo a la infancia, la patria, antes de que entre el otoño. Llovía, ¡que raro!, en Compostela.
Se está convirtiendo en un rio continuo de imbéciles disfrazados de peregrinos. No hay que hacerle. Es el gran negocio comercial de la iglesia y los comerciantes de "sitio distinto". Si usted quiere ver Compostela como es, no ande, llegue. A ser posible un lunes en los meses de invierno. No se olvide que el Camino es un invento moderno, sin tradición. Aunque las guías le cuente otra cosa. Antes, viajar era trasladarse. El concepto de la temporalidad rápida no existía en la época en que lo mas rápido era una galopada entre carballeira y carballeira.
De aquella, los que llegaban, traían en su zurrón la experiencia del viaje, las recetas de otras tierras, los ritmos de sus lugares, las canciones que aprendieron, las ideas del otro lado. Y permanecían mientras duraba el eterno intercambio.
Hoy traen todos el i-pod en sus orejas con las canciones que ya aburren de tanto oírlas por la radio. La nada.

lunes, 5 de octubre de 2009

Libros para no leer


Sigo sin comprender como todavía hay bípedos que se tiran horas en la arena como si fueran pollos en el asador de un chiringuito. Sera que nací al lado del Océano y allí una playa es un espacio para pescar, andar, traficar, follar, correr, jugar, varar, leer…lo que usted quiera.
Lo de leer entre arenas es un vicio que practico poco, ya que sigo pensando que leer se lee en casa con el culo en la poltrona y el Porto colheita del 1991 en la mano.
Pero esta vez me deje llevar por la canallesca que loaba el último producto del Señor Vicente Verdú: El Capitalismo funeral. La crisis o la tercera guerra mundial. Editado por los niños de Anagrama.
Fijarse en las novedades de los editores es malo. Que Anagrama nos publique de vez en cuando algún éxito yanqui, la última moda insoportable de los amargados excomunistas, el resentimiento colonizado de los excolonias, el turco perdido, la modernidad hispana y demás etc, no quiere decir que siempre acierten.
Los que si acertaron son los babelianos de la gacetilla liberal El País. ¡Como han promocionado el libro de su empleado! Son unos artistas en publicitar el aire.
¿De qué va el libro? ¿Si ustedes lo saben? El Verdú este es un lacaniano. Les explico. La técnica Lacan de escritura consiste en sentarse delante de una hoja de papel virgen, y comenzar a masturbar sus ideas digital, manual, o si todavía persevera, con cinta Olivetti. Argumento no se necesita. Coherencia no es deseable. Conclusión debe rechazarse. ¿Hechos?, bajo ninguna amenaza deben darse. Mantenga el ritmo masturbatorio y de ser posible, eyacule lentamente. A mas hojas, mas precio, mas ego. Este fue corto y rápido. 15 Euros.
Después de acabarlo me cure la resaca con los percebes que ven ustedes en la foto. Pero eso es otra historia

sábado, 3 de octubre de 2009

El Camping de As Cabazas, Covas, Ferrol


Imagine un camping a pie de playa. De una excelente playa. Donde las olas te divierten y no matan. Bandera azul. Pistas para patear. Cabo Prior al lado. Todo lo básico bien puesto. Mas internet. Con una tripulación relajada. Barato. ¿Qué hace que no va?

viernes, 2 de octubre de 2009

A Santa Compaña


En los tiempos en los que las bombillas no se dejaban ver por los caminos, mantenían la totalidad de los gallegos, los de verdead, los auténticos, los atlánticos panteístas que nacían entre la niebla y la lluvia -jamás confundir con todos aquellos otros re etiquetados por los latinos con el mismo nombre por aquello de la economía del lenguaje y vaya usted a saber si también de las ideas- pues a lo que iba, los gallegos autóctonos, galegos de nazon, mareantes y campesinos, anarquistas proletarios de Ferrol y Vigo, mealipilas señoritos de A Cruña, canónigos de Compostela y Mondoñedo, ilustrados de Betanzos, contrabandistas de Tuy, judíos de Allariz, y mas el resto, todos, pobres de solemnidad, creian militante en la existencia de A Santa Compaña. Que no era otra cosa que las animas en peregrinación detrás del portador de un candil que se arrastraban con dolor y pena por las corredoiras de Galiza; caminos pocos había.
Frente a la visión romántica de la modernidad, A Santa daba terror. Si te dabas de bruces con ellos, en noche de invierno, lo más probable es que te llevaran de convidado a recorrer el país. Turismo poco atractivo en aquella época.
Más de uno sucumbió al infarto tras verlos. Muchos mas no pudieron contarlo, adivinandose el roce con A Santa por los delirios que lucían en el manicomio donde hubo que internarlos. Dos o tres afortunados pasaron a la posteridad por poder haberlo contado. Aunque hoy cualquier psiquiatra imbécil les diagnosticaría cualquier cosa postraumática.
La destrucción de los ríos, a salto que valga, en los tiempos del general, contribuyo a la aparición de las bombillas por las corredoiras. Con veinticinco años de retraso llegaron las autopistas. Ya no hacía falta patear el país. Hoy pocos hablan de la Santa.
Pero habe-la haina. Los que lo niegan se han dejado deslumbrar por la modernidad y no adivinan que A Santa también evoluciona. Cuídate hermano. Que no te cojan los del pelotazo. Los corruptos que siguen robando y destruyendo el país. Los jueces cómplices, los conseguidores de nada… ¿Dónde comenzó si no el caso Gurtel? En Galiza. Hoy la sombra de A Santa se extiende por toda España

jueves, 1 de octubre de 2009

Playas de Ferrol




Ferrol es más que el cadáver de la ciudad racional y perfecta que se levanto en el siglo dieciocho. De eso tan solo queda el trazado paralelo de sus ruas bien hechas. El resto lo mato el socialismo moro cuando repartió la tajada de la construcción naval, destruyendo la perfección labrada por generaciones a cambio de unos miserables votos. Pero eso es otra historia.
Ferrol son las mejores playas de la costa gallega. Una detrás de otra. Enlazadas como las trenzas de la niñas. Doniños, San Xurxo, Covas, Meiras, Valdoviño, Pantin, … hasta Ortegal.
Es lo último que nos quedan. Nos las irán destruyendo poco a poco. Cubriendolas con el hormigón del pelotazo que jamás resistirá el salitre del Océano. Al final perderán la batalla. El mar siempre gana. Mientras dura, dese prisa en verlas como son. Eran