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domingo, 5 de febrero de 2012

Acuario particular


Vamos, como contemplando el acuario de su casa. Este es un poco más grande. Nausicaa. El mito entre los acuarios europeos. Capricho de un alcalde que se empeño en traer a su ciudad a los turistas que se quedaban por los alrededores. Lo llamaron loco. Fue un éxito total. El primer acuario moderno de la Europa atlántica al que copiaron todos.
Hoy ya ha sido superado. No por concepto ni ideas. Solo por espacio. Sigue mostrando todo lo que hay que ver. Su colección de peces es apabullante. Como las peceras donde verlos. Nadie lo ha superado. Ha envejecido, si, el intento de explicar la pesca a bordo de los arrastreros de Boulogne, con aquel puente que reproducía las olas del mar y más que pedagogía originaba gritos y caídas entre los angustiados.
Hoy me ha ofrecido un espectáculo gratis: los buzos limpiando el estanque de los tiburones. Con paciencia franciscana sacan las algas del cristal, retiran las hojas rotas, la arena que estropea el preciosismo artificial. No desentonan entre los peces. Deberían ponerlos en la nómina de la colección: homus nadantis.

sábado, 21 de enero de 2012

Caballo blanco, caballo negro, caballo de mar





Les enseñe a la misma caballa, es hembra, en color. Aquí la tiene en grises. Diga blanco y negro si quiere. Es estos mares el agua es agua. Turbia pues. No hay lugar a fotos pulcras tomadas en paraísos donde el agua es cristalina. La fuerza de la ola, de la corriente, levanta la arena, la vida en suspensión que el mar lleva. Las fotos son lo que son.
La caballa sigue danzando entorno a su alga preferida. Tocando sin tocar. Puedes contemplarla horas. El galanteo constante, exhibicionista. Mientras el alga, macho autista, sigue levantado, en erección perpetua, hasta que se lo lleve un ancla mal parido, un temporal

miércoles, 18 de enero de 2012

Caballos de mar





Los hipocampos eran los amos de las grandes praderas submarinas. Aquellas joyas inmensas que nos perdimos mientras oteábamos las películas del Búffalo Bill de turno, mata indios mata bisontes mata todo. Hoy ya no hay caballitos de mar, ni búfalos, ni praderas. Indios si, alcoholizados todos. Deberíamos darnos a lo mismo pero eso es nihilismo. Nos quedan los acuarios para contemplar lo que dejamos morir.
Tienen desgracia doble. La leyenda urbana los convirtió en hermafroditas. Tienen un nadar de mujeres en celo. No se niega. Pero es mentira. Los hay machos y hembras. Monógamos y folladores. Ponen huevos o lean a Wikipedia si les dejan. Allí se lo cuentan. Los hay calientes y fríos. De aguas. Es una delicia contemplarlos. Como se cuelgan de las algas, se mueven, se deslizan. Son clases perfectas de educación sexual. Allí. Bajo las praderas del océano. Aunque sean de acuario artificial. Este, este enero. En las frías aguas de Nausicaa. Fallándose a su alga. Sin pausas y sin prisas. Como debe ser.

martes, 17 de enero de 2012

Tiburones blancos en blanco y negro


Les aseguro que los tiburones blancos, en el agua verdosa del atlántico con grises. Los he visto en distintos sitios. Siempre un abanico de grises irrepetibles. Como la fotografía en blanco y negro. Jamás he entendido por que la llamaron así. A la fotografía. A los tiburones. Aquí no hay nada blanco ni negro. Un abanico multicolor de grises en todas sus tonalidades posibles.
Allí estaba el feroz come hombres, aburrido, dando vueltas y más vueltas en las aguas de Nausicaa. Pobre bicho. Le han colgado el sambenito de zamparse al prójimo, cuando el animal, una vez comido, practica la astenia durante semanas. Lo comparan con los depredadores del capital. Esos hijos de puta que todo lo arruinan. Cuando el pobre, además de dientes, es portador de la tranquilidad.
No hay nada como una buena foto como para contar mentiras. ¿Qué quiere que le cuente? ¿Cómo me enfrente al monstruo en las aguas de Boulogne, este mes de enero, en medio del temporal? Salud y beba menos. ¡Ah!, pero la foto la hice yo, en Boulogne, hace dos semanas. Conste.