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viernes, 25 de junio de 2010

Dormir en Florencia, dormir en Roma


Los que me leen saben que pertenezco a la cofradía de los slow travellers. Esa tribu que detesta los aviones y las prisas. Adictos a las camionetas lentas donde puedes transportar la mitad de tu casa. Donde hay espacio para traerte todos los recuerdos e inutilidades que no necesitas, etc.
No suelo frecuentar los hoteles. No es que me disguste una buena cama. Todo lo contrario. Me encantan. Pero la función de estas es ser territorio donde follar con tu ninfa a destajo y hoy estamos hablando de viajar: El arte de, en libertad, moverse de un lado a otro.
Si va a ver a los espaguetis, en Roma, les recomiendo que se vayan a dormir al Camping Flaminio. No tiene desperdicio. Incluso si es usted de los alérgicos a las hormigas puede dormir por precio módico en uno de sus bungalós. Un tren rápido le deja en pocos minutos en Roma. Centro. Con lo que ahorra puede darse otros gustos.
En Florencia hay que ir al Camping Village Michelangelo. En cinco minutos, andando y viendo un paisaje soberbio se encontrara al lado del puente viejo. ¿Qué más quiere? Es peor que el de Roma. Más viejo. Más primitivo. Cuando estuve la ultima vez tenían el agua caliente racionada. Hicieron descuento de desagravio. Lo que dio para xantar mejor. Volveré tan pronto pueda.

jueves, 24 de junio de 2010

¿Dónde comer en Florencia?

Esta usted avisado. Lo locales comen en la ribera izquierda del rio. Oltrarno, Santo Spirito, San Niccolo. Restaurantes y osterias a manchea.
Pero si usted quiere comer pescado. Como dios manda. A precio del día. Como en su casa, no se deje impresionar por estos fuegos de artificio a precio de langosta y peor gusto.


Busque el Mercato de San Lorenzo. ¿Lo tiene?
Allí, en una de sus calles encontrara perdido el mejor restaurante de pescado de Florencia. Lobs. Lleve la foto. ¡Pregunte! ¡ Búsquelo!. Excelente comida en el mejor ambiente. Nada es gratis hermano, y las buenas cosas menos. Pero por el precio no se preocupe. ¡Tirado!

martes, 22 de junio de 2010

Beber buen vino en Florencia


Hay muchos sitios donde probar buenos vinos italianos. Les propongo un sitio que es bueno, bonito, y barato. Fuori Porta. Una osteria delante de una de las ultimas puertas y muros que todavía se conservan de Florencia. Tienen quesos, jamones y salamis para acompañar la enchenta. Si le da el hambre, hasta le ponen unos espaguetis de altura. La terraza es perfecta. Amplia y recogida. Puede contemplar la tropa que va y viene del Piazzale Michelangelo, a donde hay que subir; a los usuarios del camping trastornados de tanta escalera; a los aguerridos que van a pie A San Miniato al monte. Etc.
¿Lo mejor? Tirarse también al monte, asombrarse de la colección de iglesias en una misma, y de vuelta pecar abundantemente en la mesa reservada. O si le remuerde la imbecilidad argumente que solo repone calorías.
Via del Monte alle Croci 10. Cierra los domingos y dos semanas de agosto

lunes, 21 de junio de 2010

Lea esto antes de entrar en un gran café en Florencia


A no ser que usted tenga la cartera rebosante de euros y le importe un carallo el montante de la cuenta. En este caso evítese la lectura y siente sus posaderas en el Rivoire, Piazza de lla Signora 5. Café de ricos desde 1872. Vista perfecta. Lo verá todo el mundo. Pruebe sus helados viciosos, pida el mejor cioccolata calda con panna del mundo, y engorde la tripa y el ego
El resto tire para el Caffe Italiano, Via della Condotta 56, otra dirección, la misma plaza. Allí podrá comer como los ricos a precio honrado. Lo verán otros: los/las divinos.
Si no le llega tanta exhibición , váyase al Gilli, en la Piazza della Repubblica. Le recomiendo un café con una de sus viciosas tartitas para engordar poco. Un mucho caro, pero ya en 1733 se maltrataban aquí las burguesas y la antigüedad hay que pagarla.
Descanse en paz. Mañana será otro día

domingo, 20 de junio de 2010

Florencia


Deje Roma. Que a mí, aunque mi amigo Perfecto Conde me excomulgue, no es una ciudad que me orgásmice. Hay que ir. Hay que verla. Hay que sentirla. Conocer lo que es el caos. El ruido. La ley de la jungla de la corrupción mediterránea. Hay que marcharse.
Volví a Firenze, Florencia. La ciudad de los señoritos. La villa grande de los intelectuales. A donde hay que ir y quedarse mucho. Tiene menos piedras que Roma. Cierto. ¡Pero hay tanto que ver en Firenze!
La Galleria dell'Accademia, a donde vamos todos, fue la primera escuela de arte en Europa. El mundo, pues.
Uffice y sus Botticelli. Si usted no los ha visto no entenderá jamás lo que es una pintura.
Pero hay más. Mucho más. Uno no se puede morir sin haber pasado horas en el antiguo convento de los dominicos. El Museo di San Marco. Contemplando la función real de la pintura fuera de esos cementerios de arte en los que hemos convertido los museos modernos.
Patee sus iglesias. Su mercado del cuero. Sus cafés americanos. Sus heladerías. Contemple el rio desde el puente viejo. Cruce al otro lado, donde están los locales, los restaurantes no turísticos, los mejores vinos. Busque una de las iglesias más hermosa de Europa: San Miniato al Monte, un poco más arriba de la Plaza de Michelangelo. La excursión merece la pena.