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domingo, 14 de junio de 2015

Madrid de corrido






Por motivos que no vienen al caso toco visita rápida a Madrid. Ciudad horrible. El calor asesino que se siente te acaba de matar. Dio tiempo a sentarse en las terrazas repletas. ¿Están en crisis? ¿O siguen viviendo del despilfarro? Demasiado poco tiempo para contestarle. Dice la hermana uno que todos los que nos damos al café en la terraza somos extranjeros. Yo solo oigo español imperial.

Dio tiempo para recorrer alguna librería. Tenían lo que buscamos lo que es de agradecer. Visita ultra corta al Reina Sofía, el museo, no ella. Encontramos algunas cosas que pasaron desapercibidas en otras visitas. No dio tiempo para patear el museo de la concubina. Si para saber que el personal de la cafetería esta listo para ser enviado a sus casa. Unos incompetentes desmotivados. ¿Siguen en crisis?

Allí tuvimos la gran discusión con la izquierda podemista. Siguen sin explicarnos que paraíso nos prometen. No son de aquí ni de allá. Ni derechas ni de izquierdas. ¿Serán de la nada? Seguro: no han leído  a Gramsci. Nada saben del acumulo de fuerzas. Siguen sin ver que con su ego jamás tomaran las riendas del destino. Nivelon lo de estos niños. He intentado enviarles un ejemplar a los preas de Mugardos y Gijon de “ El izquierdismo la enfermedad infantil del comunismo” del Sr. Lenin. Ya no se encuentra; la edición de Akal esta agotada y ellas leen a Grey y ellos nada. Seguiremos intentándolo, oiga. Que algo siempre queda dice mi madre.

Como metáfora me quedan algunas fotos al paso y la imagen del pez espada que sigue empalmado en el mercado de, creo, San Miguel. Allí estaba hace unos meses cuando fui al loquerio y allí sigue. Vendiendo la nada. La exhibición de la nada. Llamar la atención sin contenido ya que lo que vale, el pez y no su espada, esta congelado camino de  los mercados pudientes de Asia.
En Madrid jamás aprenderán. Siguen viviendo del resto, del cuento, de la imagen, de la nada.



sábado, 28 de marzo de 2015

Las calles de Madrid





La Castellana, mentirosa de costumbre y puta de boquilla, se empeño en mostrarme el territorio donde hace la calle. De arriba a mas arriba. Cuesta va y cuesta viene. Siempre trepando. Que si la cabra tira al monte, la vida es trepadura.

Lo recorrimos todo. De día, tarde y mas tarde. Poco había que ver entre el calor bochornoso y la polución asesina. El pueblo se retira en la obscuridad de los cuchitriles para respirar el vaho de los cubalibres de garrafón que es anule lo que jamás tuvieron: cerebro.
Fuera algún empacado intenta cumplir el ultimo target de la empresa. Las eternas madres manifiestan alegría fingida repartiendo biberones. Los lumpen que pasean los Adidas en los territorios esquilmados de caza. Los escolares, división ovillo o mica versión galaica, pierden la juventud sin enterarse. Los anuncios maltratan el paisaje.

Eso es la calle. El anuncio eterno. Madrid presume con razón de anuncios. Unos anuncian el producto del capital. Otros se anuncian ellos mismos. Hasta las mas recatadas se venden en el gran mercado de la calle. Me lo explico una rubia desconocida en una terraza de achicoria. “ Nos vestimos para las otras; ellos mira siempre. Imposible objetar semejante manifiesto contundente.. Es la vida de la puta calle. Con anuncios.





domingo, 15 de marzo de 2015

El arte (no) es para los viejos



Ayer me encontré en una librería de Amberes una postal que el centro  Bozar de Bruselas utiliza en una campaña de propaganda  para atraer a los jóvenes a la cultura, bajo el provocador titulo de “art is (not) for old people” . En una asociación si usted quiere freudiana, aunque le aseguro que sus asociaciones son solo suyas, me vino a la mente la ultima visita que hice al museo del Sr. Thyssen y concubina  en mi reciente excursión madrileña.

La explicación a la asociación es básica. Sin un viejo amante de la pintura hoy nadie podría contemplar estos cuadros en su versión original. Era un visionario de alma vanguardista, joven, en un cuerpo apolillado. Lo de donde obtuvo las plusvalías es conocido. Jamás obtuvo nada. Solo gasto. Aceptablemente, ya que poco gasto en putas y vinos. Mucho en cuadros. La pasta le vino de herencia. El, niño dejado al cuidado de nodriza frisona.


Tuve la oportunidad de ver el museo por primera vez recién inaugurado. Con el lujo malayo de pasearme entre sus cuadros mientras una ninfa proletaria nos llenaba las copas de champan entre bocado y bocadito. Descubrí de golpe que el arte sin doblones no existe, Aquello era y es mantener un museo alquilando  sus salas a empresas que intentan agasar, posiblemente deslumbrar, a sus  clientes.

Me pareció esplendido. Me sigue pareciendo esplendido. Dicen que fue un amaño. Lo fue. De un ministro socialdemócrata listillo que se trajo a Iberia una de los mejores resúmenes de la pintura mundial. A mi el lugar no me emociona. Nada. Pero si sabemos que de no haberlo conseguido hoy esa colección posiblemente no existiría como unidad. En eso radica su valor. Si usted quiere adentrarse en la historia, en la evolución del arte, ponga los pies en palacio.

No solo tienen una colección de bandera. Tienen unos conservadores que han ido montando excelentes exposiciones temporales. De esas que pasan a los anales. Como sobre gustos, ya sabe, no le cuento. Yo me pierdo delante de joyas de pintura flamenca que enseña la fotografía antes de su existencia. Los cuadros de Hopper. Antropología en la pared. La Europa entre guerras resumida en un lienzo…

¿Qué quiere que le diga? Uno de los pocos argumentos serios para visitar Madrid.


Museo de Arte Moderno de Madrid



 El plan era otro. Volver al Prado. El museo  imperial de Madrid. Lo de “de”  sin  pitorreo. Allí están recogidas todas las esencias del imperio hispano.  En lo heroico y en lo miserable.


Una joya. Posee una de las mejores colecciones del mundo. Del tiempo aquel en que los poderosos se retrataban al oleo. Dicen los cínicos que  la verdad es otra. Hispania siempre tuvo mucho pintores ya que para escribir un buen libro hay que tener cultura. Es un insulto miserable; como propaganda mortal.

No llegue. O si llegue, pero me di la media vuelta vista la turba que también pretendía entrar. Ya puestos, pasando de refilón delante  el museo del alemán y su concubina – se lo contare otro día- , baje hacia el museo peor tratado de Iberia: el reina Sofía. Museo de arte moderno. ¿Que contiene? Un continente rojo de poder. Bien construido. Buscando la copulación con un viejo palacio imposible, donde las inmensas salas repletas de arte confunden y marean al visitante. Es lo que lo mata. Necesita que un experto les explique como redistribuir las joyas que contiene en su espacio.

Mientras que busca la colección y las exposiciones temporales le recomiendo que se recree en el edificio. Cuando el cuerpo ya no le de para mas busque, fuera, la excelente librería que tiene. De lo mejor del imperio.

Fui a ver el Guernica. Ese trapo que según algunos le han robado a los vascos. ¡Mentira! Fue pagado piadosamente hasta el ultimo real por la republica española. Don Pablo amaba el dinero y las mujeres por igual. Luego venia, de lejos, la ideología. Sigue igual de bochornosos como siempre. En términos pictóricos. Como arte propaganda es un monumento de lo que se puede hacer con una brocha y un cubo de pintura blanca y otro negra.  La apropiación de la nausea como motor revolucionario

¿Qué mas vi? ¡Venga ya!, no sea vago/a y póngase en camino




martes, 24 de febrero de 2015

Madrid, capital de librerías



Dice la prensa que los españoles no leen. O leen poco. Debe estar todos, de arrejunton, en Madrid y Barcelona. Lo digo por el numero de librerías bien surtidas que siguen abiertas y rebosantes de publico. Y algunos hasta compran, !oiga! No es coña. Sin ironías. Es mas, es uno de los pocos argumentos serios para visitar Madrid. En solemne via crucis: de librería en librería. Pasando hojas hasta la extenuación. 

No oiga, que no le mento ni la multinacional francesa ni el corte del carallo. Alli solo venden la masificación del espantallo. La segunda mas que la primera. Le mento las librerías  especializadas. 

Hasta tienen una de las mas hermosas librería de libros montaña del mundo: Desnivel. Entre tascas, desarropados sin poder, y terrazas.

 No olvide visitar las mas secretas y placieras. Como la librería del museo de arte moderno de la griega. Allí necesitara horas para mirarlo todo. 


Si se cansa busque la sobra en la terraza del museo del alemán y la concubina. Aunque le cuento que casi enfrente de El Prado, bajando hacia la estación del ferrocarril del bombazo, hay unos tipos que le ponen los mejores pimientos de Iberia con un rioja de subete al alma. Mientras leía el recién comprado ¿Soy una esnob? de Virginia Woolf. Entiende?

Madrid, capital de la nada


Aprovechando un congreso internacional de loqueros, de mierda, baje a Madrid; capital de eso que llaman España. Madrid jamas me ha gustado. Siempre fue una ciudad insufrible. El querer y no poder de los godos. Me contaban que había cambiado. Sigo sin verlo.

Sera asunto propio. A pesar de haberla pateado de cabo a rabo. Solo y con guía. Hoy solo me acuerdo de las terrazas del Madrid viejo. Entre achicoria cafeinada y cerveza insufrible. Algún restaurante perdido. Donde ahora dan tapas, medias tapas, hambre y azucarillos.

Al Prado no se puede ir. Que no entras. A no ser que estés dispuesto a tirarte horas haciendo cola para sacar una entrada. Rodeado de cientos de tipos y hembras que van a hacerse selfies delante de los cuadros. Tiempos aquellos en los que entrabas gratis y solo, mostrando tu pasaporte. Es la metafora del cambio. Si pagas te ponen a las putas hasta en la cama. Pagar por ver la espalda del turista no me excita.

Hasta fui al barbero. A cortarme el pelo que el calor asesina si no se esta acostumbrado. De palique por bares cafés y tascas resumimos lo aprendido: estos tipos viven en las nubes. Lo mas rechamante es comprobar que los godos se creen a pies juntillas lo que publica lo que ellos mismos, con arrogancia, llaman la prensa de la capital. !Increíble, oiga!.

Desayunando en la magnifica terraza del museo del alemán y la concubina solo pude llegar a una conclusión razonable: España, eso que no existe, solo se mantiene a través de las falsas sombras chinas que emiten los chupoteros del españolismo capitalino. El único corolario posible es que solo habrá liberación cuando una horda de tribus barbaras periféricas le prenda lume ao xeito. 

Tendremos que ir avisando a la castellana que me insulta ya que, dice, mentira, que no la entiendo, para que vaya haciendo el petate. El fuego purificador va de camino.