sábado, 13 de marzo de 2010

Porto de noite


Poco veo de Oporto de día. Pateo las rúas en la noche de viento y agua. Vacías de humanos. Llenas de carros que se desplazan al estilo portugués: haciendo ruido. Lo viejo, mas desgastado, sigue en su sitio. Lo nuevo, el hormigón del progreso, levantado a costo de Europa, esta medio escondido. Los portugueses, pueblo de nostálgicos atlánticos, saben hacer. Recordamos los tiempos en que dormíamos en el camping, bajábamos a la ribeira entre los gatos, a tomar tripas, ellos, y sardinas, los demás. Volvimos a Gaia, Vilanova de, que ya no es más que un barrio del Porto proletario donde venden porto barato a precio de caviar irani
Todo está en su sitio y es distinto. Sola a choiva atlántica permanece. ¿A quién se le ocurre venir al atlántico en plena surada?

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